jueves, 13 de mayo de 2010

Religion

Insomnio


Tratar de recrear los sueños molestos que me han hecho despertar de golpe a esta hora de la madrugada (03:05 a.m.) no es nada agradable. A horas del pago del mes y sin nada que beber para aguantar las horas que quedan para salir de la cama y emprender de nuevo el viaje a un laburo que a ratos se vuelve insoportable por lo largo (casi 10 horas diarias) no me queda mas que conformarme con echar una mirada a los diarios de internet y mirar la pantalla de la t.v. vacía, sin nada que distraiga ni que entorpezca la mente o la canse. De dormir de nuevo, solo las esperanzas.
La hora del insomnio volvió y quizás para quedarse. Hace años creí haber vencido a este enemigo bendito pero ha vuelto como un perro sin amo a mi lado para demostrarme que lo que soy realmente no ha muerto ni menos ésta dormido. Soy un escritor, eso me lo recuerda, un escritor que merece la maldición del insomnio crónico y de un invierno que hiele las horas de ida y venida del trabajo a la casa. Soy un escritor de las horas a oscuras, del jazz a media luz y de mi pipa encendida. Y por mas que intente ser otro, o fingir ser otro, la realidad es mas fuerte que la ficción de la vida real.
El insomnio es por ende parte mía, tanto como mis lentes, mis novelas, mis comics y mis putas de papel fotográfico. No puedes negar lo que eres, y en todo caso no lo he hecho nunca. Simplemente lo había ido olvidando en la rutina de los días de trabajo que no acaban, en las horas de pega en que te sumergen la cabeza en conceptos que no son tuyos para lavarte el cerebro con cosas como la moral, la patria y esas mierdas. Trabajo en lo que trabajo por la plata, nada mas. A veces uno pierde el horizonte en ésta pega. Con tantos “genios” hablándote huevadas a la cara terminas adormeciéndote y creyendo sus mentiras de la patria, la bandera y los himnos. Nada de eso soy yo. La necesidad tiene cara de hereje, y en este caso es verdad, mas que verdad, es un hecho.
De vez en cuando debo recordármelo pese a tener a mi alrededor una pila de libros, comics y playboys, pese a tener un montón de cds, dvds y vinilos con música de verdad rodeándome. Debo mirar a ese del espejo y olvidar un rato el uniforme del trabajo, las malas caras y lo demás. Antes que todo estoy yo, eso es lo importante. No soy un ente, no soy una pieza de un engranaje donde no importa si estoy o no. Soy alguien, no algo, y esa conciencia de individualidad que tratan de quitarnos día a día es lo que aun no pierdo. Si en algún momento lo olvido no es mas que momentáneo alzaimer laboral. Un ente. Un engranaje. Eso dicen estos “genios” que con su mucho tiempo libre, sus buenos sueldos, sus oficinas con calefacción y sillones caros, con secretarias, chofer y casa pagada por el gobierno quieren que uno crea.  Ellos que visten con ropa que pagamos los que trabajamos, ellos que no saben cuanto vale un litro de bencina, ellos que no deben levantarse a las 4:30 para ir al trabajo ni menos tienen idea lo que es estar a la intemperie 3 o 4 o hasta 5 horas con una temperatura de -3 grados. Ellos, los que exigen pero nunca han cumplido. La “clase dominante”, los patrones del fundo, los hijos de puta…
El insomnio saca lo mejor de mi. Se ha visto antes y se ésta volviendo a ver ahora. No importa si no tengo nada que beber para pasar las horas, estoy vivo, respiro y escribo. Es lo que soy lo que importa. Es lo que pienso lo que importa.

martes, 16 de febrero de 2010

Lukas

Si pudiera hacer mi vida de nuevo
volver de cero
enmendar mis errores
elegir otros caminos
purgar mis pecados

haria exactamente lo contrario
volveria a pecar
volveria a perder
volveria a caer una y otra y otra vez

volveria a cargar las mismas cadenas
a sangrar de la misma manera
a cometer los mismos pecados
a faltar a mi palabra
a elegir los mismos caminos

porque asi ha sido el unico modo
de poder llegar a esa cima otrora inalcansable
de salir de ese ahogo que era mi vida
de sentir que la vida vale su peso en oro

porque asi
solo asi
machacando la vida
cometiendo errores
errando en mi andar
solo asi
podria volver a la gloria
de volver a verte nacer,
crecer,
amar

solo asi podria decir
que soy dos veces
el hombre mas feliz del mundo

(A mi amado hijo Lukas)

viernes, 6 de noviembre de 2009

La espera del hijo… (extracto)


Y que te veías linda con esa pancita, con esa carita añoroza, mirando las cositas de bebe, esperando la próxima ecografía, ¿te acuerdas? Había como más luz, como más tiempo libre para abrazarnos, para acostarnos, para conversar de cómo le pondríamos, de cómo iba a ser, de que se demoraba tanto en pasar el tiempo…
Te veías tan bonita, tan contenta esos días, y pintamos la casa, y arreglamos una pieza, sin colores aun, porque no sabíamos a esa altura si era machito o hembra lo que venía...
Te reías todo el día, andabas siempre cansada, pero reías aun cuando debías ir al baño a cada rato, que la incontinencia, me decías, que el bebé ésta ocupando toda la pancita y aprieta todos los lugares, decías.
Me gustaba llegar a casa aunque fuera a cambiarme de ropa para partir de nuevo a la pega, eran días duros, pero el olor del hogar y tu risa lo alegraban todo…
Rompiste la guitarra un día, no la viste y la pasaste a llegar, estabas llorando ese día, por la guitarra, que me iba a enojar, pensabas, que qué ibas a hacer, pero no pude más que reírme, era una guitarra vieja, lo importante era que estabas bien, y te reíste, y tomamos unas fotos, y salimos esa tarde a buscar la cunita y el resto del ajuar para el bebé.
Llegó el día de saber que era, machito o hembra, y tu no querías que entrara contigo, y el doctor te dijo que no importaba, pero al final igual entre, y recuerdo los sonidos de la maquina esa, pasando por tu barriguita, y tu risa nerviosa cuando escuchamos el corazón del bebé, y el médico apunta a la pantalla, y nos dice “es un niñito, ¿ven? Ahí se notan sus genitales”, y te pusiste a llorar, y yo casi, casi, porque me tuve que aguantar, y volvimos a casa inventándole nombres, imaginándonos su rostro, si seria feo como yo, de mal carácter como tú, o si acaso le importaría a él todo eso, cuando lo único importante era que estaba sano, y era fuerte. Tanto que costó que llegara, tantas pruebas de mierda, de esas que dan rabia, pero estaba ahí, vivo, alegre, pateando como Chuck Norris a tu barriguita. Y cómo nos divertíamos hablándole, poniéndole música, contándole cuentos, y yo le hablaba mientras tu dormías, que vas a ser un campeón, le decía, un hermoso demonio como nosotros dos, porqué se sabe, lo más lindo es lo que más cuesta conseguir, y cresta que nos costó que llegara él… que apareciera en tu barriguita, que empezara a crecer, y te cantaba canciones, ella te tejía ropita celeste…


A Maite


El rezo de un niño hambriento
El beso de una amante lejana
La ilusión de volver a casa de un moribundo soldado
En medio de un campo de flores ensangrentadas
Eso eres tu

No mas que un sueño tras una pared de locura
De sangre derramada arrancando de a poco la vida
De una pesadilla soñolienta y lejana
De un beso robado en una tumba
Solo eso eres tu…






A la muerte de un amigo…


No quiero mirar…

La nieve cubre tu cuerpo ahora frío

no quiero mirar

Me hielo

Por dentro y por fuera me hielo


No quiero entrar

No quiero el calor de la casa

Ni menos creer lo que veo


Como un tonto frente a un espejo

No veo la realidad

Estas ahí, callado, tranquilo, en paz

Eso quiero creer

Esperaste a que me fuera

A qué no te viera caer

Esperaste el silencio

La soledad

El desamparo


Esperaste a que no llamara

a no escuchara tu voz en la distancia

Esperaste a estar solo

Callado

En medio de la tormenta

Para dejarte ir


Imagino tus ojos vidriosos

alegres

Qué me saludaban de ese modo

Entre niño y anciano

Entre hermano y compadre


Te miro

finalmente rendido

No quiero entrar a la casa

No quiero pensar que esto es real…


Me agacho

rendido, agobiado,  

Finalmente llorando como un imbécil  

tomo tu cabeza,

Miro tu hocico cerrado


Tus orejas largas y peludas
Toco tus patas
Te quito el collar

Eras más que un perro
Más que un amigo
Un hermano, un compañero
Un confidente, un fiel paisano

Adiós amigo mío
Te digo acariciando tu cabeza ya fría
Nos veremos otra vez
Tal vez en otro momento
En otro lugar…

 







lunes, 2 de noviembre de 2009

El. viejo profesor

Fue una tarde de domingo
paseaba por la plaza
cabeza baja
arrugado
sin sonrisa

maldito
me dije
era él

aun a esta altura no podia no odiarlo
sus manos aun quemaban en mi cara
cuando a golpes queria enseñarme

tenia el niño aquel que fui
apenas 9 años

me acerqué
le hablé
y me desquité empujanolo al piso
y rompiendole el baston en la cara

no
no estaba feliz entonces
pero en algun lugar
el niño aquel
sonrió al fin...


El miedo

molinos de viento
convertidos en cal

azufre
pastos
el sol

la sombra de las nubes
que se vuelven hollin

garganta saturandose
manos atadas
pegadas con estiercol

risas

100% Alcohol

Quiero besar ese cuerpo inmaduro
desgarrarlo a besos
morderlo a golpes
quiero su boca sangrando en la mia